
De lo Rural y el SurrealismoSala de Exposiciones: Casa Museo de la Villa. Mijas (Málaga) Inauguración: 6 de mayo de 2010 a las 20:00 h. Clausura: 30 de septiembre de 2010 El cambio que la sociedad ha experimentado durante los últimos años ha provocado que los restos materiales de la industrialización de los siglos XIX y XX sean considerados elementos del patrimonio cultural, testimonios de un proceso económico que transformó la humanidad. En España, la valoración de este nuevo patrimonio se ha producido en distintos lugares del territorio, y prueba de ello son los numerosos estudios existentes y los museos de esta temática. La misión del museo que nos ocupa es la de custodiar, conservar, investigar y difundir el patrimonio que es fiel reflejo del espíritu creativo de las etapas de la vida de cuantas personas nos han precedido a lo largo del tiempo. Es un testimonio y h om enaje al trabajo, a la técnica del hombre en el mundo rural y muestra su capacidad para sobrevivir y progresar en un medio natural determinado. Este patrimonio se puede conservar porque hay una localización del mismo, un arraigo, porque no se trata de la industrialización deslocalizada tal y como la concebimos hoy día, desarraigada; ésta todavía encierra el ejercicio de escuchar el rumor de la tierra.
Este artista visual nos presenta una obra impregnada de sentimientos de nostalgia que le provocan el recuerdo del pasado, cruzando diferentes clasificaciones estilísticas como son la abstracción, el surrealismo o el informalismo, tendencias que siempre han estado presentes en su trayectoria artística, lo que le permite expresarse sin las limitaciones que impone la realidad. Nos retrata la tierra, como la ve y como la siente.
Son obras intensas que se manifiestan en el gran formato, constante en el expresionismo abstracto, para permitir que la obra cobre toda su expansión, que la obra no tenga límites, su prolongación visual en una fuga imaginaria en el espacio. Este formato está en relación directa con el dramatismo que la obra emite, con el énfasis que el pintor pone en ella. La mente y la mano de Suárez-Chamorro con su dinámica y juego creador hacen posible un capítulo armonioso y renovado de la pintura informalista, de la abstracción como campo y género permanente en las artes plásticas. Haciendo suyos los parámetros del controvertido artista Joseph Beuys: “El propósito del arte es hacer libre a la gente, por lo tanto, para mí el arte es la ciencia de la libertad”, Suárez-Chamorro busca ante todo la interrelación entre la obra y el espectador, otorgándole al mismo la posibilidad de una lectura libre, implicándolo en su universo, ya que nos encontramos ante una obra abierta a las diferentes interpretaciones. El resultado es la interactividad del espacio plástico.
Suárez-Chamorro es un artista multidisciplinar ya que su obra abarca además de la pintura otras áreas como las nuevas técnicas en cartelería, las innovadoras posibilidades en fotografía y los proyectos audiovisuales, por lo que estaríamos también ante un artista multimedia, demostrando en todo ello su parte más creativa, su d om inio en la técnica, su huella más personal, que hacen al espectador cómplice de su mensaje. Mercedes Clavijo Romero. Historiadora del Arte |
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